martes, 10 de febrero de 2015

Niño que se moviliza, the madness...


A todas las mamás y papás y abuelos y metiches y señoras de mercado nos urge con ganas que se mueva el niño. A pues que ya se mueve el niño? ya rueda? no rueda? no está ya grandulón para que no ruede? a que no gatea? el del primo del novio de mi amiga la amiga de la que te dije, gateó a los 3 meses, camina? no le haces ejercicios? como? eres pediatra y no le haces estimulación temprana?.. mhm...

Dios misericordioso que prisa tenemos todos porque se mueva el niño, cuando ya que se empieza a mover, nomas se nos va la memoria (mientras lo mantenemos agarrado de un tobillo colgando de la cama) recordando cuando era un bebesito cachetonsito cuya única gracia era pasar en la chichi todo el día, ah, pero como nos quejábamos, canijo bebesito cachetonsito no sabía hacer otra cosa!, se lo juro, mis quejas caen en el sarcasmo, nunca en mi vida me había divertido y cansado tanto al mismo tiempo, nunca.

Meatball siempre ha ido "atrás de" otros chamaquitos de su edad, casi casi con horario, dos semanas atrás, dos semanas que calculo son masomenos las que le faltaban en la barriga antes de que yo decidiera una buena fecha para mi cesárea programada o quizás simplemente es "flojito", me encantaría decir, de verdad, " a mi eso jamás me ha estresado", FALSO! falso falso y falso mil veces mas, como no, si está divertidísimo vivir entre amistades pediatras... y no pediatras que gustosamente preguntan el "y ya hace malabares con naranjas?" "mmm... pues como que ya quiere (madre defendiendo a hijo flojito... o mas bien madre defendiéndose a si misma" "mmm... vaya, como que trae algo de retrasito no?" si, en efecto, la palabra retrasito ha surgido, mas de una vez, con eco, lenta y dolorosa, con una dicción perfecta, con una intención por seguro muy muy franca.

Primero fue el rodarse, al tanteo fue como a los 4 meses (si! Si! al tanteo, su librito en el que se anota su primer todo esta medio vacío, soy ese tipo de madre despistada y un poco holgazana, mejor me ventanéo en un blog público), para esto lo hizo una vez y no lo volvió a hacer en semanas, entonces yo no sabía que contestar cuando me preguntaban si ya rodaba, a lo que se me facilitaba un "si... ya lo hace", después siguió la sentada, qué sentada es la que cuenta? porque si yo lo ponía en su donita se sentaba de lo lindo, sin donita caía de ranazo, pero para mi, ya se sentaba desde los 5, me ponía algo nerviosa en público cuando empezaban las preguntas "pero como.... no se sienta sin ayuda?" lo que de alguna forma me hacía sentir muy muy culpable, algo estaba haciendo yo mal, algo estaba dejando de hacer. Después, siguió el primer arrastre, que cosa mas linda, solo logramos que se arrastrara en el suelo pelón frío de Diciembre, tenía ya 10 meses (en efecto... retrasadito), jamás olvidaremos el día que lo vimos arrastrarse, lo convertimos en un momento importante el marido y yo, no tomamos fotos, no tocamos el celular, solo nos tomamos las manitas y compartimos una lagrimita o dos... nuestro metball se movía... o al menos lo intentaba.

En vista que el chiquillo tenía ya 10 viejos meses y apenas se esforzaba por arrastrarse, se nos empezó a acumular el estrés, tiene que gatear, como no va a gatear! su hijo no gatea? no me haga iniciar con los beneficios del gateo, googleelo usted, así, beneficios del gateo, yo no gateé jamás, quizás por eso tengo un record de haber practicado prácticamente todos los deportes habidos y por haber al alcance de una niñita sinaloense y en prácticamente todos fui banca, árbol bailarín del fondo o recoge pelotas, pero bueno, me viera estacionarme, bendito Distrito Federal.

En efecto hicimos una cita con una profesional, con una rehabilitadora, una doctora maravillosa, me hizo una y mil preguntas en las que me di cuenta que era "esa mamá", se me olvidó cuanto midió al nacimiento el niño, cuanto le midió la cabeza, apgar, cuando hizo que, cuando hizo esto otro... en fin, si me estuvieran haciendo escrutinio por maltrato infantil me quitaban al niño volando!

Los ejercicios para el gateo consistieron en una serie de repeticiones cuantificadas que iniciaban con pasarle por su cuerpesito encuerado diferentes texturas de arriba a abajo siguiendo por otros ejercicios un poco mas complicados, meatball lloró desconsolado los cuarenta minutos completitos en los cuales la doctora me resumió los ejercicios que yo realizaría diariamente en casa con una hora de duración, traté de bloquear su inconsolable llanto y su mirada de "mamá que hice para merecer esto" y concentrarme en mi cuadernito de notas y dibujitos, al final me dijo lo que para mi fue lo mas importante escuchar de un profesional en materia "el niño esta perfectamente bien, no tiene ningún retraso aparente, solo es cuestión de estimularlo" salí estresada y feliz, al menos el veredicto era bueno, a la chichi a olvidar penas.

Honestamente (y espero que mi rehabilitadora no lea nunca jamás esta entrada porque se me pone la cara roja de verguenza) hice los ejercicios a medias un solo día, masomenos por 20 minutos, 20 minutos de chillidos a todo pulmón de mi nada llorón bebé, quizás el problema era que no estaba acostumbrado, para serle honesta no me gustan los ejercicios... simplemente no me gustan! los vi en youtube mil veces, leí algunos artículos, les pregunté a neurólogos pediatras, amigas pediatras con diplomado en rehabilitación, otras madres ávidas en el tema y jamás logré hacerlos con gusto, no quisiera decir para mi tristeza que nunca me interesó la estimulación temprana de mi hijo... solo a nosotros, esta bien, a mi, no se me dio, me gustó mas jugar con el todo el tiempo, hacerle cosquillas, rodar con el, jugar a los maderos de San Juan, sobar cada rinconsito de su cuerpesito regordete y olerlo, besarle sus piesitos, no se si eso sea parecido a pasarle trapitos de diferentes texturas o el ponerlo sobre mi panza contara como el ejercicio con el rodillo, pero era lo que a ambos nos hacía felices.

Al final al final, lo que mas me funcionó, fue ponerlo en el suelo, en este caso sobre el foami, ponerlo sobre el foami y mantenerlo boca abajo todo lo posible, quizás al inicio aguantaba 10 segundos, después 20, después 30, poco después un minuto o dos, los juguetitos no ayudaban mucho, mi hijo funciona como animalito de circo, con comida, así que el ponerle pedacitos de galleta maría, de alegría, de galletitas puff, lo mantenía encantado boca abajo, después apenas de pocos días de sus pininos de arrastre, aprendió a arrastrarse a una velocidad impresionante, recorría nuestro micro departamentito en segundos, obsesionado cada día por el cajón 1, otro día el cajón 2, otro día la puerta, el garrafón de agua, el sillón, la mesa, cada día un mundo diferente dentro de nuestro micro mundo chilangito.

Yo quería que rodara, así que rodó, rodó con ganas, rodó de la cama al suelo a media noche, como meatball tiene un espíritu santo que se pone las pilas, se nos ocurrió apenas ese día que sería bueno quitar el box de la cama y dejar el colchón pelón, así que la caída estuvo mas en cortito, en una semana se dio unos cuatro ranazos mínimo, adquirió pequeños moretes simpáticos en los brazos y en las piernas, la enorme cantidad de pelitos, pelusas y demás menjurjes que aparecían en su ropita me hizo reafirmarme que en efecto soy la peor barretrapeadora del mundo, nuestra chiquicasita que se barría una vez por semana por  la señora que nos salvaba de vivir empelusados entre otras cosas, pasó a mal barrerse todos los días por su servidora, que insisto, de alguna forma logro darle vueltas a la mugre de un rincón a otro.

Mi vida no es igual, hace apenas unos meses nuestras tardes consistían primero en pasar sentada en el sillón con la almohada de lactancia, después en pasar sentados en el foami jugando con basuritas (así es, cómprele usted el juguete mas sofisticado, a su hijo le parecerá mas divertida la botellita de agua, el tupper, su calcetín rojo, el tubito vacío de papel de baño, etc), ahora, está compuesta por perseguir a un incansable gusanito retortijón que se mete entre las patas de la mesa a comerse pedacitos de comida vieja, encintar los cajones que abre maravillado, sostenerlo de la ropa, del tobillo, de la muñeca, de la greña, de donde se pueda, para tratar de evitar uno que otro moretón (uno que otro, solo uno que otro) y no empecemos con la cambiada de pañal o cambiada de ropa empelusada, momento que por alguna razón aborrece con locura y donde decide mostrar sus dotes de tornillito terminando uno con la espalda adolorida y embarrada de todo por todos lados.

Perdón madresita, de verdad perdón, si usted cayó en mis garras durante una guardia de urgencias de Pediatría, asustada con el chiquillo mostrando un chichonazo en la cabeza, donde quizás hasta le tocó que le rodara los ojos "cómo mamita, cómo que se le cayó... dice que ya se le había caído?... mm... pues hay que tener cuidado eh... que bárbara... ellos están chiquitos, no saben", si me volviera a tocar atenderla mamita, asustada, con el chiquillo chillón moreteado, le daría un abrazo, "yo la entiendo, son unos diablitos, diablitos! no paran, fue solo un segundo de descuido, ponga cobijas, alfombra, ropa sucia, cartón, lo que sea, para que al siguiente jacarazo amortigue el golpe".

Volvemos a lo mismo, disfrutar, eso, eso es lo mas importante, disfrutar lo que uno esta viviendo ahorita, si no rueda, pues ya rodará, hay un rango muy amplio en el cual es "normal" o "esperado" que ruede un niño, si no se sienta, ya se sentará, nuevamente, cada niño es diferente y el rango es grande, no me malinterprete, si se pasa de ese rango esperado, hay que buscar ayuda profesional, comente sus dudas al Pediatra o pida una valoración a un Neurólogo Pediatra o a un rehabilitador infantil, se vale, si le reafirman que todo esta normal entonces insisto, disfrute, apenas se sienta y ya pensamos "cuando gatee..." apenas gatea y ya decimos "cuando camine..." para serle honesta, no, no le hago a mi hijo ningún ejercicio para que camine... lo va a terminar haciendo así le amarrara las piernas mas temprano que tarde y yo no tengo ninguna prisa!, ya con el gateo tiene para volverme loca, así que disfruto a mi cachorrito empanizado de mugre, si se para pues quizás lo lleve de la manita a dar una vuelta (y vaya que corretea a su paso) y nuevamente al suelo, a sacar basuritas debajo del sillón y lectora, le deseo que las golpizas que se de el niño sean lo menos aparatosas posibles, la vida es así, si no nos caímos, es porque no nos atrevimos a saltar. Gracias por leer.




jueves, 4 de diciembre de 2014

Baby led weaning: ablactación no apta para cardiacos



Antes que nada quiero recalcar que como todos, pero mas en esta ocasión, esta no es una entrada (llámele artículo para que me hinche el ego) escrita por una reconocida pediatra con montón de conocimiento en materia de ablactación o para este caso en baby led weaning, si quiere leer información profesional y competente con gusto puedo mandarle algunos artículos aburridos escrito por médicos o afines a la materia que sí se pusieron a hacer una revisión exhaustiva del tema (quisiera pensar).
 Esta es una entrada que publica una mamá primeriza, a la que le encanta darle la contra a muchos colegas, que resultase que tiene un diploma de Pediatra colgado en alguna parte y que le fascina quemarse sola contando sus aveces no tan acertadas hazañas en esto de la crianza de su pobre e indefenso bebé. Ya entendiéndonos, ya se puede poner usted a leer.

Obvio iba a ablactar a meatball al estilo Baby led Weaning, para no vernos tan gringitos llamémosle como le llama el Dr. Carlos González "Ablactación libre de papillas", hablemos en términos sencillos, ablactación es cuando al chiquillo le doy cualquier cosa que no sea leche, no tiene que ser sólido, si a usted su suegra le recomendó darle atole de maizena de chocomenta a los 2 meses a su bebé "para que embarnezca" siento decirle que usted ablactó a su bebé a los 2 meses, digo siento, porque la organización Mundial de la Salud, que es la organización a la cual hasta el médico mas rebeldón respeta, recomienda la ablactación tras los 6 meses de vida (otras asociaciónes pediátricas reconocidas dicen que puede ser desde los 4!... insisto, LA OMS recomienda hasta los 6), ya quedándonos claro que es esto de ablactar al chiquillo, empieza la pregunta que jamás nos queda muy clara, porque cada quien tiene una respuesta exacta e inapelable, "¿Que le doy y como se lo doy?".

Aquí lo chistosito es que no hay una sola guía o un solo reglamento, yo me puse a leer un poquitín, porque yo me eduqué viendo niños enfermos, indicando en el expediente "dieta para la edad", "ayuno", "mas ayuno", "sigue en ayuno" y pues no, no es que los pediatras (al menos los que nos formamos en Hospitales de excedente volumen de pacientes como en el que yo me formé) llevemos mucha formación en cuanto al manejo del niño sano bonito y regordete, para mi sorpresa sin embargo, me encontré con varias guías que sugieren distintos modos de ablactación, el 100% sugieren iniciar con papillas, en algunos lados, que es mejor iniciar con papillas de cereales que porque se ha visto que con esto disminuye el riesgo en el niño de tener enfermedad celiaca, que iniciar con sabores neutros (no se bien como sería un sabor neutro, pero supuestamente la zanahoria, chayote, calabazita, etc, son neutros), otros que con sabores dulces, que para que no le agarren temor a la comida, baby led weaning es punto y aparte y lo tocaré mas adelante.

De igual forma, así como cada médico, cada guía y cada vecina le indica a uno como debe de iniciar la alimentación, hay lugares en donde se sugiere darle al pobre el mismo alimento 3 días o hasta la semana completa, que "para ver si no le hace reacción", esto de la reacción me parece muy inespecífico, ¿que podría esperar? ¿reacción podría ser llanto, pataleo, verlo panzoncito, que le cambian las pópos o que mas? porque entonces cualquier episodio de llanto inespecífico, cambio de color de las pópos (que Dios mio, sí cambian con la ablactación!) o que la mami lo vea "como que mas panzón" sería una reacción, o que tal si le sale un salpullidito (elegantemente miliaria) y ya le echó la culpa la mamá a las calabazitas y ya no comerá calabazitas nunca más, no lo se, a lo que estoy tratando de llegar explicándole las dudas que me surgieron como mamá primeriza con título de pediatra colgado, es que muchas cosas no me sonaban muy lógicas, si, están en guías, ok, pero si encontraba 3 guías, las 3 no se ponían de acuerdo, si le preguntaba a 3 colegas pediatras, los 3 me decían algo diferente... entonces a quien le hacemos caso?, pues a quien yo siempre le hago caso a costa de mi pobre e inocente meatball ratonsito de indias, a lo que decidamos mi esposo y yo, ambos con títulos colgados, ambos viéndonos las caras de "si sale mal es tu culpa".

Baby led weaning, en su traducción, sería como ablactación guiada por el bebé, osease, que aquí el que decide es el bebé, ni la mamá, ni su papá, ni su pediatra, digo, la mamá decidirá que comidita le pone en la mesita periquera, pero el chiquillo decidirá que se mete a la boca, aunque por lo que me puse en su momento a leer al parecer cada padre implementa su método, hay ciertas normas irrefutables, no semillas, no miel, ser paciente ante lo que los gringos dicen plácidamente el "gag reflex", le explican a uno que es completamente normal, que al contrario, es bueno, porque ese casi ahogamiento en el chiquillo, lo ayuda a que lo poquito que se pueda tragar se vaya por donde se debe de ir o salga para afuera, jamás introducir el dedo para sacar alimentos, mejor dar palmaditas suaves en la espalda o inclinar un poco al nene sujetándolo de la panzita "que por mas bonito que se lea es una maniobra de Hemlich... suave y con una sonrisa" y de lo mas importante, tenga escoba, trapito y trapeador a la mano o como en el caso de las mamis como yo, prepárese a hacerse de la vista gorda.

 En cuanto a con que alimentos empezar tampoco se ponen de acuerdo, hay páginas en donde le explican a uno nuevamente lo de los alimentos neutros por aquello de las intolerancias, otros que dicen que lo que a usted le venga en gana siempre y cuando no sea huevo, fresas, frambuesas, crema de cacahuate, pescado, etc. por aquello de las alergias y la que yo, madre Rebelde, pediatra rebalde, decidí llevar a cabo con mi hijo (le insisto, no, no es una recomendación pediátrica, al final remataré por que no le recomendaría este método a ninguna madre, solo la orientaría si fuera una decisión que ya tuviera tomada), todo, si, todo, que coma absolutamente todo (disculpen colegas alergólogos por los micro infartos sufridos), siempre y cuando no fuera semilla, miel ni camarón; las semillas por obvias razones, la miel por aquello del botulismo y el camarón por antecedente de alergia en la familia de mi marido, de ahí en fuera, venga.

Cómo olvidar el primer día, el plan era esperar hasta que cumpliera 6 meses, soñaba con el alimento que pondría frente a él, soñaba como se lo llevaría a la boca, las caritas que haría, veía y veía videos de bebés ablactados por este fabuloso y novedoso método (ni tan novedoso, apoco cree que las mujeres de las cavernas echaban los frutillos del bosque a su multichef), bajé artículos, no artículos de "bebés y mas", pero de revistas de renombre científico como el Brittish Journal of Medicine, que apoyaban mi método rebelde, eso era todo. No logré esperar hasta los 6 meses, una semana antes llegó mi esposo con la periquera que le regaló su tía para el bautizo, dije... por que dejarla en la caja, vamos sacándola, la sacamos, la instalamos en la silla, la veía, la veía y la volvía a ver... veía a meatball en brazos de su papi y no me aguanté "hay que hacerlo, hay que ablactarlo hoy" mi marido como buen marido sabe que una happy wife lleva a una happy life pues nomás suspiró y me pasó al niño, el pobre se iba de lado, pero eso no sería un detrimento, cobijas por aquí, ropa sucia por allá y pum!, mi niño sentado bien derechito, ¿que le damos? yo soñaba con el plátano, no sabía si era neutro, ácido o alcalino, pero quería que comiera plátano.

Otra sugerencia de este método, no es darles la comida picadita como quizás usted se imagine, porque para agarrar trozos chiquitos su bebé tendría que haber dominado la pinza fina, que es la que usted ya tiene bien puesta cuando agarra una pasita con chocolate y se la echa a la boca, ellos primero tienen pinza gruesa, la que usted tiene cuando agarra un gansito (a menos que sea muy elegante y lo agarre con pinza fina y hasta pare el dedito), así que los alimentos deben de cortarse en trozos delgados como dedos, para que el chiquillo lo pueda agarrar con el puñito.

Para esto antes de iniciar el famoso método, mi hijo apenas empezaba con mucha imaginación a agarrar las cosas (ya escribiré en otra entrada el eterno suplicio de comparar a sus niños con otros y preguntarse si no "le habrá salido retrasadito... ha de haber sido aquella cervezita que me tomé embarazada en mi cumpleaños"), cuando le pusimos medio plátano ya peladito en su mesita periquera se le quedó viendo, como "esto pa´ que", ya que vimos que el plátano se empezaba a poner negrito y meatball lo seguía viendo confundido, se lo pasamos a una manita,  para nuestra sorpresa de inmediato usó la otra manita para sostenerlo y se lo llevó a la boca, la carita que hizo jamás la olvidaré, una cara de.. "esto no es chichi..." pero luego, volvió a ver su platanito y se lo volvió a llevar a la boca, lógicamente no le arrancó un pedazo pero lo mordiqueó como Dios le dio a entender con sus afiladas encías, después de unos minutos tosió un poco, nada del otro mundo, mi marido y yo estábamos encantados, tomando mil fotos, tomando video, riéndonos como locos, fue un momento mágico, nuestro hijo subía un peldaño, un peldaño enplatanado, se nos estaba terminando el bebé como lo conocíamos hasta ese día.

Después de esa primera experiencia con el plátano, meatball cambió, sus poposes cambiaron, su olor nunca volvió a ser igual, madre de bebé no ablactado, huélalo, huélalo mucho, apenas pruebe un alimento y cambiará su olor para siempre, al siguiente día me dolió un poquito, me pegó en mi instinto biológico, mi hijo no olía igual, hasta pensé "me hubiera esperado la semana que le faltaba..." pero ya era muy tarde, nunca imaginé que con una lamidita de plátano cambiaría tanto su esencia, ni se diga cuando le cambié el pañal, si apenas y lo había probado!, desde ese día cambiaron las sorpresas que me encontraba en el pañal, pero para bien, de bebesito las sorpresas eran mas frecuentes y si uno no le había puesto bien el pañal, se las encontraba por todos lados, eso se termina, la sorpresa esta frente a usted y ya la empieza a ver una o dos veces al día, hay días que ni las ve y para que le de mas emoción, cambian de color cual arcoiris apestoso.

El plan con mi esposo había sido darle plátano toda esa primer semana una vez al día, pero como mi hijo va a la guardería por las mañanas, le empezaron a dar dos tomas de papillas, para esto las maestras respetaron mucho mis locuras "Doctora, quiere que le empecemos esta semana con verduras" y yo "mmm, denle lo que tengan", "también las que traen pollo dra?" , "si, también las que traen pollo", no les causó el mínimo desconcierto, por un lado era mas cómodo simplemente darle la papilla señalada por la nutrióloga que estarle dando algo en especial y como ya están acostumbradas a la despreocupada madre de meatball nazi de la lactancia pues les cayó en horabuena que al fin el pobre niño probara algo diferente, muchas cosas diferentes.

Me dije a mi misma, si ya en la guardería le están dando de todo (que acepto no me estresaba por leer que le daban día a día pese a que lo anotan en la ventana, ya si yo veía una "intolerancia" pues luego me preocupaba), pues por que no darle yo cosas nuevas en casa, era entretenidísimo ver la alacena, el refrigerador y sacar ocurrencias de que le daría esta vez, para que se de una idea, durante la primer semana le di pedazos de tomate, pedazos de aguacate, pedazos de manzana cocida, pedazos de manzana cruda, ciruela española sin hueso, pedazos de pan tostado con crema de cacahuate y sabrá Dios que tanto mas, cada día era una aventura, aveces se medio ahogaba, pero yo trataba de mantener la calma (trataba, trataba! se lo juro que sentía que me moría, esos segundos que se me medio ahogaba el pobre yo imaginaba el encabezado del periódico "Hijo de Pediatra ahogado por pedazo de aguacate" o algo así, por qué, se preguntará, todavía me lo pregunto yo, por qué le seguía dando pedazos de lo que se me ocurriera si al menos 1 de cada 3 comidas me daba el susto de la vida, por lo feliz que lo hacía comer, porque veía de un día para otro, como maniobraba con sus manitas para meterse la comida a la boca, como lo disfrutaba, por eso me aguantaba los infartos.

Después de la primer semana la cosa se complicó un poco, ese primer fin que me tocaba darle sus tres comidas en casa y yo madre hippie le ponía pedazitos de lo que mi esposo y yo estuviéramos comiendo, para esto entre semana noté que pedía menos pecho, mucho menos!, las tomas bajaron de forma impresionante y la verdad no lo extrañé demasiado, me gustó probar la libertad y quitarme del estrés de, si no estoy se muere de hambre, ya tenía otras opciones, pero ese fin de semana pasó pegado al pecho nuevamente, cuando le poníamos pedazitos de comida la mordisqueaba un poco y la soltaba llorando, se pegaba al pecho, me puse a leer y encontré que podría ser frustración por querer comer y no poder, explicaba que había que intentarle dar de comer después de darle pecho, pero apenas mejoró un poquito el problema, ese fin ya no lo disfrutamos, fue frustrante, el no se veía feliz y volvió a convertirse en el niño pegado al pecho cada 2 horas.

Tardé como dos semanas o mas en aceptar que mi hijo (no hablo de su hijo, no hablo de otro hijo, no generalizo con ningún otro niño), mi hijo quería papilla, mi hijo necesitaba papilla, empecé a hacer papillas de mala gana y le cambió el humor por completo, para no sentirme tan convencional supongo, lo dejaba que agarrara la cuchara cuando se acababa la papilla y que hiciera el cochinero del mundo, que se la metiera a la boca hasta provocarse el vómito, que se pegara en la cara con ella para degustación de su papi y mio que lo filmábamos con la cámara, así como habrá escuchado usted lo de "sin dolor no hay trabajo" o "no pain no gain", pues yo tengo el de "sin cochinero no hay felicidad", si yo no lo veo desgreñado y chamagoso, me estreso, así como lo lee, siempre soñé con un niño chamagoso y feliz y gracias al cielo se me ha cumplido y de sobremanera, quizás sería igual de feliz aunque lo trajera limpiesito y bien peinado, pero no me quiero arriesgar, que se embarre de la vida y entre más, mejor.

Para esto el gerber, si, ese invento endemoniado que es como maruchán para bebés, pasó a formar parte sinequanón de mi alacena, el primer gerber se lo dí con dolor en el corazón "cómo estoy dándole esta basura comercial azucarada a mi hijo..." cuando le vi su cara de felicidad, se me fue derritiendo el pesar y como siempre la primera vez es la difícil y luego se hace mas fácil, ya se me hizo mas fácil, pasé a ser esa mamá irresponsable en el restaurante que saca el gerber de frutas de la pañalera, cada que hace "Plop!" la tapita yo escucho "Floja!" pero ya me acostumbré al bello sonidito, tratamos de limitar el gerber a las salidas... esta bien y a uno que otro Domingo de mucho "Plop!" pero siempre con medida.

No descartamos por completo de nuestras vidas el Baby Led Weanning, no estoy segura si a nosotros no nos funcionó porque le daban papillas en la guardería o porque su madre lo imagina intubado en terapia intensiva tras cada reflejo nauseoso (que sí mamá, sí son seguido!) pero al final lo que nos funcionó fue darle papilla, eso sí, probarle de diferentes sabores y en nuestro caso, volver siempre al bendito chayote y mezclárselo con carne molida, con pollo, con papa, con lo que se nos ocurra, mientras sea chayote se lo come de lo lindo. Pero a su vez, si salimos a comer, lo dejamos que nos quite del plato lo que le venga en gana, un pedazo de apio, zanahoria, brócoli, una embarrada de chocolate, una papa frita, lo que él quiera, nos hemos acostumbrado a ser esa familia a la que otras familias ven con asombro cuando ven al chiquillo feliz mordisqueando la papa frita o el pedazo de carne, mas cuando ven que tose y su madre tranquila le da unas palmaditas en la espalda y sigue comiendo. Actualmente a sus casi 10 meses le hemos dado otra oportunidad, ya con 6 dientes chuecos asomándose, su capacidad de mordisquear ha mejorado, se ahoga menos y come más, ensucia también más y por ende es más feliz, ayer por la noche lo hubieran visto devorar pedazos de calabazita cocida, pedazitos de pierna de pollo y su ahora favorita, un pedazo de alegría de postre.

Por que, se preguntará, por que la doctorsita esta le da a su bebé lo que se le ocurre, le da pedazos enteros, le da fresa, frambuesa, higo y dice que no lo recomendaría, a pues porque es mi hijo, verá, si mi hijo se me ahoga, si mi hijo se me enrroncha, si mi hijo resulta tener una alergia casi mortal al cacahuate y se me hincha como globo con el pan con crema de cacahuate que le doy de vez en cuando, es mi responsabilidad o mi irresponsabilidad si lo quiere ver así, por qué me arriesgo, por que mi esposo y yo hemos decidido ser ese tipo de padres, hay estudios contrarios al mandamiento convencional de esperar a darle a los niños muchos alimentos, que sugieren que el dárselos de forma temprana previene en realidad a la larga estas alergias, eso si, si su hijo es alérgico al cacahuate y se le pone de muerte, se le puede poner de muerte desde la primera vez que usted le de, el porcentaje de probabilidad lo desconozco, insisto, no es una entrada con finalidad de consejo médico pero si para nada, los médicos solemos ser en gran medida muy exagerados, por eso, porque si hay un riesgo del 0.1% de un resultado desastroso por hacer algo que en realidad pudiese evitarse (en este caso con el ejemplo de darle crema de cacahuate) pues no se va a arriesgar!, si yo mamá, me arriesgué, me sigo arriesgando, con lo que es mas preciado para mi en la vida, es porque no quiero criar con miedo, no crío con miedo, crío libre, como me viene, como lo siento, como me late, como se me hace lógico, sigo pocas normas, tengo pocas reglas, me gusta verlo embarrarse, me gusta verlo encuerado lleno de bolitas de alegría por todos lados, me gusta ver como se quiere llevar todo a la boca y sí, aunque no estén estériles o recién lavaditas las cosas, lo dejo, pero yo me responsabilizo, nosotros nos responsabilizamos y entre nosotros nos echamos la culpa, es nuestro hijo.

Si algo le puedo sugerir, es que lo disfrute, es una aventura, ya sea empezar con papillas o que se anime a darle un pedazito de zanahoria cocida o que tenga nervios de acero e implemente una ablactación libre de papillas, al final es su decisión, su pediatra la va a orientar, a aconsejar, a darle herramientas, le va a dar sugerencias, le decisión es suya, al final va a terminar comiéndose la tierra de la maceta cuando menos se lo espere con todo y gusanitos, haga lo que a usted y a su familia se le acomode, verlos crecer es mágico, verlos alcanzar pequeños peldaños no tiene precio, de verdad le deseo que lo que decida los haga felices a todos, no lo force, téngale paciencia, cada niño es diferente y cada niño crece a su paso y come a su paso, al final son gentesitas propias y únicas que se nos prestan un ratito para echar a perder a nuestro modo, pero eso sí, con mucho amor, gracias por leer.





sábado, 15 de noviembre de 2014

Las películas de terror, con hijo, sí son de terror.


Siempre he amado las películas de terror, en primer lugar, las de algún apocalipsis zombie, seguidas solo quizás, de la mona poseída, del muñeco diabólico, etc. Creo que mi amor por el cine de terror, inició drásticamente tras una infancia traumatizada por Freddy Krugger, la muñequita que hacía volar a Pedrito Fernández (si, penita), chucky el monito diabólico y las peores, las gemelitas pálidas del resplandor; al parecer llegué a un punto de mi vida donde para no vivir aterrorizada, logré convertir en mi cabeza estas películas en comedias retorcidas, entonces el terror pasó a ser el ir con Julieta al cine a ver una película de terror y vivir la vergüenza de sus risas de mula vieja cuando el asesino le volaba la cabeza al protagonista (perdón, al co-protagonista, el protagonista suele terminar con cabeza), el asesino se aparecía en el espejo del baño y todos gritaban, el zombie le extraía con destreza quirúrgica el intestino a una víctima, y demás atrocidades.

¿Que fue lo que me pasó?, ¿cuándo volveré a reírme a carcajadas tras el horrendo y lento desenlace de la actriz entaconada asesinada con la galleta maría?, ¿disfrutaré algún día de nuevo de ver una horda de zombies, ahora que los protagonistas cargan para todos lados con una bebita de la edad de meatball?...

Ya habíamos ido al cine con meatball gracias a (aplausos miles) "Cine Má", si no sabe de que estoy hablando, cinemex en algunas ciudades tiene la bendita opción, de colocar dos matinés a la semana (por desgracia solo una película cada tanto tiempo), exclusiva para papás con niños menores de dos años, y si, esta usted feliz en la sala con su chamaco pegado a la chichi, mientras el de unas filas atrás llora inconsolable, el otro decide que es buen momento para practicar sus sílabas nuevas, el del año y cachito se pasa la película haciendo preguntas sin respuesta y así, usted se siente mas acompañada en la vida que nunca, con una bola de padres igual o peor de estresados que morían por ir al cine.

Por obvias razones, hay cierto tipo de películas que no se transmiten en Cine Má, como "Annabelle", la famosa película que desató escándalos en algunos cines franceses y que para mi gusto, contaba con el aderezo mas delicioso de una película de terror, "es basada en hechos reales", cuando vi los cortos pensé, ni modo, esperemos a que mi marido pirata me la consiga en unos meses y la veremos cuando meatball esté bien dormido. Para nuestra fortuna, por condiciones de chamba, este mes logramos estar juntitos en tierras tapatías, osease en la misma tierra de los suegros tapatíos, osease traducido en idioma de madre "ya hay quien me cuide al niño".

Mi suegra gustosa propuso cuidarlo para que los papis pudiéramos tener, nada mas y nada menos que una cita romántica en el cine para ver "Anabelle"; usted que no es papá no me lo creerá, porque si quiere ir al cine, pues va al cine, en el mundo de uno, no es así, no hubo un solo día de la semana que no me motivara pensando "el Domingo iremos solos al cine, si, solos, sin salirnos a media película a limpiar pañales, sin darle chichi en la oscuridad con el estrés de que prendan las luces, sin turnarnos para ver quien pasea el niño mientras el otro pone atención en la trama, etc".

Llegose el bendito Domingo y llegose la hora pactada, yo me sentía mala madre lo que le sigue, pero uno se acostumbra a sentirse así casi todo el tiempo, casi casi le aventamos al meatball por la ventana del coche a su abuelita y nos fuimos emocionados a nuestra cita romántica y yo no soy una cita barata, así que ese día, no compramos la coca y las chokis en el abarrotes para meterla escondida en la mochila, yo exigí un resfresco de maquinita, de ese de chorromil pesos, crepas, palomitas y demás, el que quiera Azul Celeste!...

¿Ya vio usted Anabelle? le advierto, SPOILER ALERT!, desde que sale la escena  de la mujer bien embarazada siendo acuchillada en la panza por el tipito loco empezó el problema, yo ya no me reí, ya no sentí chistosito, ya no fue solo un "híjole que malo" ya se me bajó la presión, no fue miedo, fue como un estrés muy muy fuerte!, un estrés que yo no sentía antes con este tipo de películas, para esto no me duró mucho el estrés, porque resulta que la mujer sigue con el embarazo y acaba teniendo una bebesita muy chula, hasta ahí todo bien.

Pero entonces, sí, la muñequita esa poseída, estaba muy mona en el cuarto del bebé, porque claro, si yo tuviera una muñeca de un metro con la cara mas horrenda del mundo y que estuvo en los brazos de la hippie crazy que se echó a sus propios papás para quedar bien con el novio al suicidarse la pondría obviamente en el cuarto de mi bebé, pos donde mas!

Entonces, de por si se me hace un poco terrorífico que un bebé duerma solito en su cuarto (perdón, que mi bebé durmiera solito en su cuarto, cada quien su bebé!) para acabarla, dormía con la monita esta que a nadie parecía estresar estuviera en una posición diferente cada que metían a la pobre chiquilla al cuarto. La protagonista (madre de la chiquilla, mujer impecable que pese a que le habían rebanado la panza una secta y la perseguía el cucuy andaba de lo mas guapa siempre), ya cuando agarra el rollo de que "algo le daba cosita" en su casa y no es la tubería, ¡seguía dejando a la bebé sola en el cuarto!" se le subía el muerto todas las noches y la bebé en el cuarto al otro extremo, no pude evitar tensarme de los hombros toda la película al ver que empezaban a crujir las paredes y la mujer en la sala, cuando el ente maligno se quería comer a su bebé o algo así , GOD DAMMIT! CUÉLGATE A ESE BEBÉ ¡GOD DAMMIT!

No siendo suficiente que a la mujer nunca se le ocurrió que quizás fuera un poquitín mas difícil para el chamuco llevarse a su bebé si esta hubiera estado pegada a su pechito, que "feliz" en su cuna, en su cuarto, con la mona diabólica, hay una escena donde la bendita mujer encuentra unos dibujitos donde aparece un camión estampándose contra la carriola de su bebé y dejando un charquito de "catsup" (que era tanto mi horror ante cualquier mínimo detalle que involucrara al bebé que en efecto estoy segura que era catsup) y la mujer, impecable, piensa, híjole, como que algo no anda bien, ya se, voy a salir con mi bebita en la carriola y vemos que pex, CUÉLGATELA EN UN REBOZO GOD DAMMIT!

Y si, esta afuera de su casa con una elegante carriola, cuando obvio, el ente maldito hace de las suyas y la carriola sale rodando a gran velocidad a estamparse contra un camión y claro, la bebé se salvó porque la traía colgada, osease, sí, si porteaba la mujer, pero solo de su depa a la planta baja, de ahí salía con su vistosa carriola... so... no era mas fácil traer a la plebita colgada para todos lados? Insisto, muy bonita la carriola y todo, pero... ¡no era mas sencillo nomás cargarla!

Como sea, el final es algo así como feliz, tras unos minutos horrorosos donde el ente endemoniado tiene a su hermosa bebita en el limbo o sabrá Dios donde y la mujer que al fin logra verse desesperada, la escucha llorar sin saber donde está (y yo le apretaba el brazo a mi marido), una vecina buena onda se tira del piso chorromil para que se aplaque el ente y entregue a la bebita (pocas películas de terror logran ser sensatas, esta no fue una, pero cumple el propósito), y la mamá recupera a la bebita y todos son felices para siempre. A ver, señora, a quien se le ocurre dormir a la bebita en su cuarto sola cuando ya esta bien establecido que se la quiere llevar la llorona!!! pero bueno, nos sacó eso que le sacan a uno las películas de terror que hacen que valga la pena la billetada que cuesta en estos tiempos la entrada al cine, el refresco (de maquinita!) palomitas, crepas y demás.

Ese día que fui a ver Anabelle acepté algo, hay terror sabroso y hay terror no sabroso, este no me gustó, realmente no logré lo que llevaba logrando desde los, no se, 12 años, de reírme a todo pulmón de los saltos ajenos y las malas actuaciones que le dan ese toque especial a las películas de terror, ahora ni las pésimas actuaciones me ayudaron, yo sufrí, no podía resistirme a pensar que meatball estaba solito en esa cuna con esa mona fea de un metro acechando su pura y divina almita, que meatball estaba en esa flamante carriola que salió disparada a estamparse contra el camión o que era meatball el que estaba en su alberquita de felicidad en esa panzita que recibió el navajazo, ¿que necesidad de sufrir?

De ahora en adelante, película con bebé, no cuenten conmigo, y no se si esto se limitará solo a películas con bebés, que tal la clásica película de terror con los adolescentes cuchiplanchadores que son masacrados en medio cuchiplancheo, y entonces, también me va a estresar que ese adolescente pudiera ser mi meatball algún día? tanto estresarme por la masacre como por que le mintió a sus papás y se fue a cuchiplanchar con la noviesita barata al monte? en fin, solo el tiempo lo dirá.

Hoy que visité a una de mis mejores amigas y madre ejemplar, suena mi celular con mi tono super profesional del intro de "the Walking dead" y me dice "a mi me gustaba mucho esa serie, no me la perdía, hasta que SPOILER ALERT! una de las protagonistas estando embarazada se somete a una cesárea casera con una navaja galleta maría-like y es asesinada por su hijo (el grandesito, no el recién nacido, no es ese tipo de serie...) para que no se convierta en zombie... juaat... Ahí me di cuenta, no soy la única, esto de ser mamá arraza hasta con los gustos  y capacidades para ver ciertas películas, le pregunto a usted, cuantas mamás conoce que griten de la emoción cuando una horda de zombies llegan a la casa familiar a un "all you can eat".

Seamos felices, a partir de ahora, mommy films, cochinitos que hablan, comedias románticas cheesy, películas de super héroes o de monos que dominan el mundo (siempre y cuando no me pongan monos bebés), veamos Peppa pig, el tractor rojo, vocabularry, la niña chicana que le enseña a uno inglés, etc, pues que necesidad de sufrir deoquis y si usted no tiene bebé y disfruta de este tipo de películas, véalas, disfrútelas mucho, haga maratones, podría ser que sea la última vez que las disfrute, gracias por leer.



miércoles, 8 de octubre de 2014

Madre que trabaja: ni picha, ni cacha, ni deja batear




Estimada lectora o lector, yo suelo disculparme por el uso de palabras o frases coloquiales, vulgares, soeces, como guste llamarles, esta vez no es la excepción. Para mi es como comer huevito con tortilla, podría hacer rollito la tortilla y comérmelo con un tenedor, pero a mi me sabe mas rico con la mano.

De donde yo vengo hay mucho beisbol, así que este es un dicho muy popular que no puedo evitar me llegue a la cabeza a cada rato, sobre todo en mis circunstancias, de mamá que trabaja y es algo así, quiero hacer de todo, pero no acabo haciendo nada bien, quiero dejar verdaderamente claro que no estoy generalizando y atreviéndome a poner sobre la mesa mi opinión sobre una madre que trabaja, pongo en la mesa por entero mi experiencia, lo que yo vivo, lo que yo siento, que hay madres capaces de pichar, cachar y batear no lo pongo por ningún segundo en duda, solo no me considero una de ellas, si usted está en mi grupo de madres desorganizadas que medio pichan, medio cachan y hacen un esfuerzo por batear, bienvenida a mi grupo, siéntase como en casa.

Alguna vez recuerdo haber recibido un correo (cuando uno recibía cadenitas a cada rato por el e mail, ahora los cadeneros han encontrado whatsapp y ni se apure, la teconología podría revolucionar y usted va a recibir cadenitas de todas formas en ese chip que va a traer instalado en el cerebro), no me acuerdo ni quien me lo envió y creo yo tendría algunos 18 o 19 años, era algo así, una mujer decía que odiaba el feminismo, que a que mujer loca se le había ocurrido ponerse pantalones y querer salir a trabajar cuando la realidad es, que ahora uno tiene que trabajar pero aparte, si, aparte, ser ama de casa, atender niños, perdón, medio atender niños y medio arreglar (porque aunque se pueda usted dar el lujo de pagarle a alguien con el salario extra para que le eche una manita un día o dos a la semana, la casa dura limpia en lo que la señora que le ayudó a usted llega a la parada de autobús) y entonces esta mujer se quejaba y claro está, culpaba a los hombres (que eso es bien fácil), por que ahora eran mas flojitos, en vista de que había dos sueldos en casa y seguían siendo tan flojitos, para querer que una a la  llegada de la chamba les hiciera cenita calientita y tuviera una casita quasi decente.

Aquel día que recibí ese correo me indigné bastante, bastantísimo, está demás decir que no soy la fan número uno de las cadenas que si no mandas a diez personas serás devorado por el chupacabras y los primogénitos de todo tu linaje, pero este realmente me indignó por el contenido, yo feminista, de pantalones y futura profesionista, capaz y por mucho mas capaz que muchos hombres y a mi no me va a pasar, yo soy una mujer moderna, yo me voy a casar con un hombre que va a hacer la cena lunes miercoles y viernes, barrer martes y jueves, levantarse a atender al niño por la noche de igual forma la mitad de la semana y eso a mi no me va a pasar, como hay mujeres flojas.

Pero no estimada lectora, ya no odio a esa mujer que escribió eso que quizás no pensó que sería una cadena, a la mejor sería su blog... a la mejor lo escribió en su libretita de malas vibras (que usted no tiene una? bendita terapia, tenga su libretita negra, puede ser rosita si lo prefiere y escriba todas sus malas vibras, corajes, enojos y reproches... por favor.. guárdela bien!) y alguien se la encontró y decidió que era bueno y lo publicó, no me indigna, porque yo he sido esa mujer, no de forma sostenida ni mucho menos soy anti feminista ni condeno para nada a mi marido... casi nunca!, pero he tenido mis minutos, mis horas, que quisiera renunciar a todo y quedarme con mi meatball a jugar todo el día, aventar la computadora muy lejos y llevármelo a pasear al parque, aventar libros y agarrar un trapeador y dejar mi casa bien limpia oliendo a fabuloso (ok, ok, esto último nunca se me ha antojado...).

Hace poco me agarró uno de esos minutos mientras sostenía a mi meatball en brazos recién enlechadito, esas enlechadas que los dejan borrachitos de leche y de felicidad, faltaban sin embargo unos minutos para salir corriendo al Hospital y a su guardería y lo tenía que despertar y me sentí morir, él tan agusto tan calientito en mis brazos a esa hora de la mañana y yo lo tenía que despertar, ya se, que si lo echo al trapo se duerme y ya se que llegando a la guardería también pero no es eso, es el romperle su momento, sacarlo de su éxtasis de lechita porque su mamá tenía que llegar temprano al trabajo/escuela.

Dentro de mi pesar se me ocurrió... voy a desahogarme con un grupo de mamás en facebook que son muy "apegadas" a sus bebés (en realidad es mas como un lavadero virtual), pum, subo la foto de mi enlechado bebé con alguna frase en extremo dramática y si, luego luego, las otras mamás del mundo dejaron su jabón zote y sus trapos sucios y me empezaron a dar palabras de aliento "yo se lo que se siente, ánimo" "lo haces por su bien, tu puedes" pero claro está, la eterna lucha de las madres, bibi vs. chichi, trapo vs. carriola, pampers vs. ecobaby, ama de casa vs. mamá trabajadora "pues si tanto te duele para que vas a trabajar, o tendrás mucha necesidad?" y claro mi estimada lectora, cualquier cosa, si , cualquiera, que usted publique sobre sus sentimientos usted está permitiendo al mundo entero opinar, hurgar, quizás lastimarla si usted permita que pase y clarísimo que me lastimó, para que me pongo de pechito... por que me hizo cuestionarme aquella cuestión que inició desde la primera vez que vi su carita, "¿y sí tengo necesidad?".

En primer lugar, dígame, que es la necesidad? por que hay una necesidad que nadie discute, la de la madre soltera sin apoyo de nadie, pues tiene que comer esa criatura!, pero y yo tengo de esa necesidad?, no, no la tengo, primero esta el aceptarlo, no tengo esa necesidad por que se perfectamente que con el sueldo de mi marido podríamos organizarnos, sí claro posponiendo muchas metas a un plazo mas largo o de plano cambiando a metas menos ambiciosas, quizás habría unas buenas vacaciones pero cada venida de obispo, rentaríamos por mas tiempo o de forma indefinida, que se yo, nadie pasaría hambres, nadie traería los calcetines rotos, de perdida zurcidos pero no rotos entonces no, esa necesidad no la tengo pero si, trabajar es necesario para mi.

Amo mi trabajo, me hace muy muy feliz, para nada como amo a mi bolita de carne... pero si alguito... lo suficiente tantito como para necesitarlo, cada caso es distinto, cada quien tiene su necesidad y su circunstancia, para mi, este año es óptimo e indispensable, porque ya es el último de mi carrera, el último de 12 años de estudio, de esfuerzo, de sacrificios, de un juego de salto de obstáculos tremendo para llegar a la meta que algún día fue un sueño casi imposible y hoy esta a pocos meses de hacerse realidad.

Pero... y si no terminara este año? y si trabajo hasta donde se me permita sin la certificación necesaria  y ya cuando me la pidan empiezo a voltear a ver otros consultorios u otros hospitales?... es mas, si ni me preocupo por certificarme y si ni trabajo, si me quedo en casa y me propongo a tenerla bonita y con comida calientita y hago las tareas diario con mi meatball y el reto de meatballs que tengamos pensado concebir? pues no, yo quiero certificarme porque soy académica y me gusta, porque quiero estar bien preparada, porque no es del todo "por ayudar a la gente" bien podría ayudar gente como muchos sin paga alguna en la cruz roja, tan fácil, me quedo de médico general y atiendo en una población rural recibiendo un pago mínimo para sustentarme, no, no es por completo por ayudar a la gente, es porque me encanta, me requete fascina, me llena el ego, me nutre, me proporciona satisfacciones académicas, personales, financieras, simplemente me encanta, porque pocas cosas en la vida me dan mas felicidad que sentarme a dar consulta y no cualquier consulta, consulta para atender niños y para echarle la cereza, la piel de los niños... por ende tengo que pagar, tengo que pagar con culpa, con la culpa eterna de no dedicarme al cien a mi bebé.


Me parece hay que llevar un día a la vez, y esto funciona supongo, acomodando prioridades todo el tiempo, esto lo bueno lo aprende uno muy bien en un servicio de urgencias, tienes aveces 15 o mas pacientes hospitalizados, poco personal y no hay nadie en la consulta... que hacer? y empieza uno a priorizar, aunque todo mundo le habla a uno al mismo tiempo, enfermeras, el adscrito, los internos, los papás de los pacientes (estos últimos mas bien gritan, se entiende), bloquea uno todo y atiende primero a la enfermera que le dice que el de la cama 1 está con la presión baja, uno sabe que eso es una urgencia, atiende uno al de la 1 y después le cambio las indicaciones al de la 2 porque es diabético y se le bajó el azucar, después al interno porque le trae exámenes de laboratorios alterados del niño de la 10, después de que atendió uno así en escalerita de lo mas grave a lo menos grave sale uno con la señora que le grita  porque trae al niño con una astilla en el dedo desde hace 3 meses pero hoy le empezó a doler mas feo y uno anda ahí adentro perdiendo el tiempo (true story).

Así se la lleva uno, priorizando, al principio va siempre el nene y al final en mi caso, la casa, por eso si quiere usted echarse un cafesito un día la invito a un sanborns.  Aunque parezca imposible salen, las cosas salen, pero medio salen! uno descuida mucho también su trabajo, este año no estudio ni la mitad de lo que estudiaba otros años, pero lo hago, no me saco 10 en el examen (esta bien, nunca me he sacado 10 en los examenes) pero me saco 7.5 y echo de gritos de emoción, priorizo, leo lo que tengo que leer en ese momento para resolver mis dudas, hago la clase que tengo que hacer ya sin animaciones ni monitos, en mi caso, aplico la excusa de ser el residente de mayor jerarquía para escaparme a la biblioteca a adelantar mis trabajos cuando tendría que estar dando consulta y ahí también surge la culpa, porque mis compañeros tienen que trabajar mas para que yo por "mis decisiones de vida personales" adelante trabajo por la mañana y no por la tarde como sería lo correcto y como lo hacen mis compañeros.

Estoy orgullosa de pichar, cachar y batear al mismo tiempo, pero también siento culpa cuando picho mal por andar cachando y se me cae la bola y aparte quiero batear, todos mis planes de vida se han reajustado para poder seguir haciendo las tres cosas, pero siempre siempre, primero ser pitcher... y después lo demás, aunque tenga que andarme disculpando todo el tiempo con el equipo por no cachar ni dejar batear, yo primero soy pitcher, porque el equipo para el que picheo es mas importante (perdón si se perdió toda la metáfora... verá usted que no se nada de beisbol).

Quiero añadir que admiro, requete admiro a una madre que se queda en casa, en especial si esta madre es profesionista porque estoy segura que tiene necesidad, que tiene sueños, proyectos, deseos y que los ha decidido aplazar, de forma temporal o quizás indefinidamente por dedicarse a su familia, por criar por completo a sus hijos y por mantener organizado su hogar, voy a aceptarlo, la envidio un poco, la envidia de la buena, y el que crea o la que crea que la madre que se queda en casa es por cómoda, no se ha quedado en casa con niños ni un día de su vida, se lo aseguro, he tenido días mas cansados en casa con un solo bebé que guardias completas, donde al menos sabía que en algún momento se iba a terminar, con bebé en casa la guardia no tiene fin.

Le deseo en verdad, madre trabajadora que no sienta culpa ni se deje que otra gente la haga sentir culpable, si usted trabaja pues es porque tiene que hacerlo, o porque realmente es necesario para usted ese ingreso, mantener ese nivel de vida o meramente porque dejar su trabajo le dejaría un vacío muy grande,no sienta nadita de culpa, que lo que este haciendo lo haga feliz, con ganas, que si decidimos trabajar pues lo hagamos y lo tratemos de hacer bien y que si su bebé se enferma un día, tómeselo, ponga sus días de vacaciones, pida mil disculpas al volver y pida trabajo extra para compensar su falta, un niño enfermo necesita a su mamá, necesita sus brazos, su calor, su tiempo, nada puede ser mas demandante que un niño enfermo. Si no le es posible y tiene que seguir trabajando y no hay forma de cambiar a otro trabajo mas flexible de verdad que le deseo lo mejor, el poco tiempo que le pueda dar a su bebé pues déselo de mucha calidad, habrá que sacrificar otras cosas, al final algo tiene que sacrificarse, hay que cuestionarse sin embargo, de esas cosas que sacrifique, cuales son recuperables y cuales no.

Si es como yo y se siente muy reflejada pues bienvenida al tren de la eterna de culpa, estoy segura que en algún momento uno se organiza y aprende a sacarlo todo a flote quizás hasta sin sentir culpa, pero no le pasa a uno eso de un día para otro, el día de ayer vivía para disfrutar tiempo con mi esposo y dedicarme a mi carrera, el día de hoy me dedico a ser mamá y busco la forma de disfrutar tiempo con mi meatball y mi marido, obviamente la pauta de que hacemos la lleva mi meatball y busco la forma de que mi carrera se mantenga a flote, ya no iré a muchos congresos, pero iré al mas importante, me tomaré un café bien cargado y me sentaré en primera fila en vez de ir a pasear y conocer la ciudad sede (me han contado...), ya no leeré un capítulo entero por gusto, pero leeré una guía práctica en el celular mientras meatball tome la siesta para mantenerme actualizada, quizás no pueda ver pacientes a todas horas, pero me acomodaré mi tiempo de trabajo para adaptarse con el horario de mi hijo y de mi esposo y por que no, es probable que un día me de el placer de recibirla en la consulta con un chiquillo amarrado a la espalda.

Al final, lo repetimos constantemente el marido y yo, pero constante para que no se nos olvide, preferimos tener una vida mas sencilla a sacrificar nuestro tiempo de familia por incrementar nuestros ingresos, en ese caso mejor, apechugamos el presupuesto y enseñamos a nuestros hijos a disfrutar las cosas de la vida que no tienen precio. Gracias por leer.


















viernes, 15 de agosto de 2014

6 meses! 6 meses de lactancia materna exclusiva; ante todo y contra todo!



El día de hoy quisiera regalarme una máquina del tiempo, quisiera meterme y viajar 6 meses atrás, hace 6 meses a esta precisa hora me hubiera encontrado algo dopada por la nalbufina subcutánea con horario que me ponían para aguantar el dolor de la cesárea, con mi meatball que mas bien era meatstick en brazos, dándole pecho de forma dolorosa y confundida con la cabeza dándome vueltas; aprovechando el viajesito de la nalbufina me presentaría ante mi misma en un sueño (en un sueño despierta porque ni dormía... bueno, en un druggie trip) y me diría lo siguiente:

Ya se que crees que no te sale nada, pero te juro que si te sale, te juro que te va a seguir saliendo y a chorros, a borbotones, que va a ser un encanto, por el tiempo que le quieras dar a tu bebé o por el tiempo que tu bebé quiera que le des.

Te va a doler, te va a doler mas todavía, crees que duele ahorita pero te va a doler mucho mas y se te va a juntar con el dolor de la cesárea dentro de unos 2 o 3 días, pero vas a aguantar, porque eres macha, porque eres luchona y persistente, porque te lo has propuesto, se te va a iluminar la cabeza y vas a buscar ayuda profesional y esa va a ser una de las mejores decisiones que vas a tomar, eso va a salvar tu lactancia.

Se que estas confundida, que empiezan los comentarios de que podrías dar fórmula y sería mas fácil, te voy a decir algo, esos comentarios van a continuar, van a incrementar, van a tomar fuerza, te van a hacer dudar y flaquear, a donde vayas, con quien estés, saldrá el tema, aveces como un mero comentario al viento que se disuelve, a veces un poco mas agresivo, "no, de verdad, por que no das fórmula", pero serás fuerte, lo suficiente para responder con una sonrisa (cuando puedas) "mi bebé no toma fórmula" pero no demasiado fuerte para entrar en un conflicto innecesario.

Se avecinan días muy difíciles, los mas difíciles de tu vida quizás, van a sentirse como días eternos donde no hagas masque ver a un bebé llorón que solo quiere pasar mamando de un par de pechos adoloridos pero te lo juro que van a pasar, no te la voy a poner fácil dándote las frases correctas para que hagas estos días mas soportables, porque el camino empedrado que tienes que cruzar para llegar tu sola a ellas te va a llevar a la mayor metamorfosis de tu vida, te va a hacer crecer de una forma tan exponencial que no tienes idea, pero te voy a ayudar un poco, te va a cambiar el chip y te voy a decir otra cosa que ya sabes pero que vas a confirmar, ese marido tuyo, es un hombre maravilloso, te va a dar fuerza, valor, sostén, cariño, sin ese marido tuyo no lo lograrías.

Esto si, hago trampa y quisiera que lo descubrieras mucho antes, tus pechos van a doler mucho, mas que a otra gente, algunos días van a ser buenos seguidos de otros tormentosos, va a pasar una semana, dos, tres, cuatro y te van a seguir sangrando y eso te lo va a hacer todo mas difícil, por defectuosa vas a necesitar un aditamento de silicón llamado pezonera que va a facilitar o mas bien salvar tu lactancia, vas a lograr dar el pecho a rais sin dolor hasta que tu hijo tenga 5 meses! pero el día que lo hagas te van a dar ganas de andar encuerada por la calle dándole de mamar como las otras madres lactantes, así sin plastiquito, en esto si hago trampa, si a las dos semanas sigues llorando de dolor corre por tu plastiquito!

Se que te empieza a atormentar que vas a hacer al volver al trabajo, te da vueltas, vuelves a considerar la fórmula como una opción, pero no lo es, no para ti, porque entenderás día con día que tu como mamá sabes lo que es mejor para tu bebé y si tu no quieres dar fórmula no es porque quieras boicotear la industria, es porque no es lo que quieres para tu hijo y punto, te las vas a ingeniar, ten fe en esa bombita saca leche que no sabes bien ni como funciona, hará su función y de alguna forma, seguirás con tu meta.

Se que te mueres de la pena, que el día de hoy odias que los senos de una mujer tengan una connotación sexual en la sociedad cuando en este momento son el alimento de tu bebé y tienes que alimentarlo lo que parecieran tomas eternas y continuas, no te voy a decir que vas a andar encuerada y feliz en 6 meses porque no es cierto, te vas a seguir echando un trapito, pero esto se va a hacer cada vez mas fácil, va a ser tan maravilloso que si no lo vas a querer enseñar a los cuatro vientos al menos si gritarlo a los cuatro vientos, tus pechos van a ser la parte favorita de tu cuerpo, porque alimentan, reconfortan, nutren, llenan de amor, porque das leche, porque eres una heroína, das leche!

Se que te miras al espejo y te sientes como una ballenita, tu tranquila, pégate a tu bebé, pégatelo una, dos, cien mil veces, porque no vas a necesitar una dieta, ni vas a ir al gimnasio como pensaste ilusamente en tu embarazo que lo harías, porque no lo necesitas, no vas a bajar los 16 kilos que subiste, vas a bajar poquito mas todavía, porque tu cuerpo es sabio, cuidar a tu bebé y darle de mamar a demanda te va a llevar a un peso saludable.

Se rebelde, no tengas miedo de no ser convencional, de levantar críticas, se muy rebelde, sigue tu instinto, eso que sientes hazlo, busca tu tribu, busca mamás igual o peor de locas que tú y hazlas parte de tu vida, vas a cuestionar todo lo que "sabías" como pediatra, tranquila, vas a tranquilizar a tu "yo" científico cuando busques y encuentres sustento para todas esas cosas que tu consideras "locuras", no eres la única, como tu hay muchos, hay muchos profesionales de la salud que abogan por una lactancia exclusiva y una crianza con apego.

Estoy orgullosa de ti, porque aunque lo creas imposible, vas a cumplir 6 meses lactando a tu hijo y te vas a sentir mas hembra que nunca, grande, altiva, colorada, un viejonón, porque tu solita y tu sabio cuerpo lo van a alimentar y espérate! lo que va a acompañar la lactancia, te va a obligar a llevártelo a la cama para poder descansar y no sabes, no sabes el sabor de boca que te va a dejar abrazarlo toda la noche, olerlo, sentirlo, en tu asesoría de lactancia te van a mostrar el trapo mas maravilloso del universo y va a ser simplemente después de la lactancia, la cosa material que va a definirte como madre, a rediseñarte.

Lo vas a lograr, te juro que lo vas a lograr, irás un día a la vez, de día en día cumplirás 6 meses de dar el pecho, sin agua, sin tesito, sin una onza de fórmula, solo el pecho, no es fácil, sentirás el mundo en contra de ti, a prácticamente nadie le gustará la idea, los confundirá, te mirarán con asombro, susurrarán a tus espaldas, te harán sentir mala madre, no una pero varias veces, aveces varias veces a la semana, porque solo una mala madre decidiría no "llenar" a su bebé con un biberonsito, te harán sentir egoísta, egolatra, orgullosa y quizás sí seas un poquito de todas estas cosas y eso esta bien, porque es tu hijo, se egoísta, sigue siéndolo, porque tu hijo es tuyo y tu estas para ser egoísta, para pensar en él antes que nada y antes que nadie, ruge, porque eres una leona, día a día rugirás mas fuerte porque te irás tomando valor y respeto, porque día a día verás en carne viva y en cachete vivo y en cada una de sus sonrisas, que tomaste el camino correcto, que es difícil pero que es el mejor para ti, que será, te lo prometo, el camino que hasta el momento te dará mas satisfacción que cualquier otro que hayas recorrido en tu vida. Gracias por leer






martes, 5 de agosto de 2014

El bautizo del terror


Que foto mas terrible, ah que no habrá otras fotos mas decentes de mi hermoso hijo con su roponsito blanco donde a mi me luzcan las lucesitas recién pintadas en el cabello y la figura recuperada tras el parto? si ha de haber, no se bien ni quien tomó fotos, luego me las pasarán, en cuanto encuentre alguna donde nos veamos todos bonitos y mi niño falsamente feliz de seguro me la pondré de portada en la laptop, imprimiré copias para abuelitos y familiares y recordaré falsamente por siempre su feliz bautizo, pues no, fue un infiernito y esta fotito vale mas que todas las palabras aquí escritas.

Mi marido y yo no somos de esas personas que organizan eventos, a lo mucho "pizzas  y chelas en la casa saliendo de la chamba" y hasta ahí, pero teníamos que bautizar a meatball y se nos ocurrió la brillante idea... esta bien esta bien, se me ocurrió la brillante idea "no esta para tanto la crisis, vamos haciendo algo chiquito aquí en la casa.. cuantas peronas? 20?.. y los tios?.. esta bien 30... y los amigos? .. bueno 40.. pero como vamos a invitar a fulano y a sutano no.. bueno pues 60, pero no creo que vayan todos" y así empieza, 60 no caben en la casa, esta bien, esta bien, rentemos un lugarsito... y que van a comer? bueno pues unos taquitos... y un alcoholito no? y no va a haber música? y los centros de mesa que? puro mantel blanco? y así empieza lo que parecía la interminable planificación de un evento que entiéndase no tiene nada que ver con pachanga, pero es un excelente pretexto para levantar al meatball en los brazos y presentarlo a familiares y amigos que no habían tenido la oportunidad de conocerlo en persona.

Gracias a la ayuda de los abuelitos y los tíos, a los que les tocó toda la detallada que en nuestra cabeza jamás circuló (recuerditos, centros de mesa, botanita, vinito. Nosotros solo pensamos: LUGAR + TACOS + CHELAS + COCAS + ROCKOLA : BAUTIZO EXITOSO) salió lo que parecía un evento completamente organizado, que podía salir mal?

Todo empezó en el vuelo de ida a tierras Tapatías, meatball estaba raro, no era mi nenuco que pasaba de la chichi al trapo del trapo a la chichi, estaba inquieto, no llorón pero inquieto, tenía que levantarlo por los aires (en el aire) en continuas ocasiones, mecerlo, hacerle jueguito, no se pegaba como era de costumbre, pero bueno, ya no es un neonatito, ya es un bebesito grande de cinco meses así que supuse que era normal, los días de mi nenuco entrapado estaban llegando a su fin. A la llegada a Guadalajara como era de esperarse empezó a pasar de brazo en brazo y de cariño en cariño entre los miembros de mi familia, yo lo veía medio .. sobreestimulado? pero era normal, estaba fuera de su ambiente, y claro, mocosito, pero como buen pequeñito de guardería era de esperarse, un poquito mas de moquitos que de costumbre y listo, pues la primera en notar lo que se venía fue la abuelita "le siento calientita su cabeza" y claro la Pediatra "hay mamá ,esque estaba arropadito" cuando al fin volvió a mis brazos empezó el infiernito... el infiernito literal... mi pelotita de carne ardía en fiebre y aún, sonreía.

A partir del Viernes por la noche todo se vino a pique, fue una noche difícil, nosotros acostumbrados al clima fresco y smoggiento del Distrito y durmiendo en el Hornito que se ha convertido Guadalajara con sus mosquitos nocturnos, lo metimos a bañar una o dos veces, sus gotitas para la fiebre, todo va a estar bien... el Sábado las cosas se pusieron peores, el bebé que jamás llora lloraba por todo, todo le incomodaba, intranquilo, calientito, infeliz; su irresponsable mamita claro lo llevó entrapadito a hacer las últimas compras del bautizo solo para volver con mi pobre pequeñito con mas de 38 grados de fiebre, al baño, gotitas, a abrazarlo continuamente, inundaban las continuas preguntas por parte de familia y amigos que sabían o presenciaban su enfermedad "ah.. esta enfermito pobresito... que le van a dar?" aquí la situación es que se espera que uno por ser médico y claro, pediatra, pues cure a los niños, de un mágico remedio para que desaparezca la enfermedad y todos bailemos contentos al final, claro, le tenía que dar algo para que estuviera bien en su incancelable bautizo, lo imposible de hacer entender a la gente es que uno mago no es, el niño se va a enfermar con uno sin uno y pese a uno y lo que queda es esperar a que día a día sus defensas luchen contra el cochino virusito que seguro le pegó el vecinito en la guardería y hacer quizás la estancia del virusito un poco mas soportable con aseos nasales y gotitas para la fiebre... no hay mucho mas que hacer.

El día del bautizo llegó y claro inició con mi meatball nuevamente con temperatura alta, empezó lo que jamás pensé que sería uno de los días mas difíciles de mi vida, ver a mi bebito llorando como histérico y atestado de moquitos en los brazos de su muy estresado papi mientras yo me peinaba y maquillaba para el evento era un sacrilegio, en vez de abrazarlo, besarlo, pegarlo a mi y pasar todo el día en la cama, me preocupaba por que mi cabello se viera decente y que mis zapatos combinaran con mi vestido, estaba partida en dos, no había un minuto que no pensara nuevamente "que estamos haciendo... hay que cancelar esto, el gordo esta muy mal" y luego salía la otra parte "y le decimos a familia y amigos que vienen a vernos de lejos que siempre no y que pasen a comerse una torta ahogada aprovechando el viaje?..." y entonces me seguía maquillando con todo y la culpa.

Salimos rumbo a la iglesia con el estrés a todo, el nene lloraba y lloraba en su roponsito blanco que pesaba el doble quel niño y con el calorón, no quería el pecho, no quería brazos, su carita se deshacía en lágrimas y moquitos, yo estaba segura que me veía como diciendo "Mamá pero por que me haces esto", al llegar a la iglesia se nos ocurrió la maravillosa idea de cargarlo en una mochilita ergonómica y funcionó, el pobre se quedó dormido de tanto llorar, durante la misa fue como un muñequito en el pecho de mi marido que permaneció parado toda la misa dando brinquitos para que el nene se relajara y lo logró, pero al finalizar la misa de una hora seguía el aclamado bautizo... donde no se permitían nenes en mochilita, así no se pueden remojar, ungir y ponerles alitas.

Al pasar al famoso bautismario empezó todo, teníamos que sacarlo de la mochilita para ponerle la faldita con el tul y que se viera bonito para las fotos claro, al principio que lo sacamos estaba seriesito, soportando, pero era una bomba de tiempo, apenas duró cinco o diez minutos tranquilo e inició el incesable llanto, todos los niños lloran y yo lo entiendo, es,  supongo, normal, pero conocer a tu hijo, saber que esta sufriendo, que apenas puede respirar, que nunca llora y que si llora es porque se siente muy muy mal es el peor de los tormentos, yo que ni se sujetarlo en los brazos por haber aprendido el arte de entraparlo desde chiquito, lo sujetaba con el doble de su peso en tul mientras el padre nos regañaba a los papis por nuestra ignorancia en la religión católica, brincaba como loquita y sudaba como puerquito, irónicamente, la hora que tomó en "quitarle a mi bebé el chamuco" fue para mi la hora mas enchamucada de su vida, cualquiera que realmente piense que los bebés al ser bautizados lloran porque se les sale algún ente maligno, pensaría que mi pequeño hijito albergaba cien mil demonios enfierados que salían al grito de sus llantos durante todo el bautizo.

Sumándole que no quería...o mas bien los moquitos no lo dejaban comer, tomando en cuenta que para ellos la chichi no es solo su equivalente de torta de jamón sino que es su equivalente de agua fría, solo podía pensar "mi hijo se esta muriendo de hambre y sed y yo no puedo hacer nada" otra de las niñas bautizadas al llorar, fue calmada por un flamante biberonsito lleno de fórmula, y nosotros como le hacemos? tan mal estaba la situación que en un punto una señora random se me acercó y me dijo "tu dale de comer" como que hubiera sentido mi dolor, el hambre de mi bebé y mi circunstancia, me separé de la congregación y me fui a una esquinita del bautismario solo para darme cuenta que mi vestido no tenía tanto acceso a boobies como pensé al comprarlo, estaba muy bonito, seguro después me las ingeniaba, entre la boobie toda chueca y mi pobre hijo enfermo y hambriento que no se podía pegar escuché que el padre dijo "falta el niño (que era el único)" blasfemé en mi mente mil veces y me fui de regreso a mi lugar con mi nene peor de angustiado que nunca, nomás le enseñé la coca y la metí de nuevo al refri con el calor que hacía, ya no me acuerdo ni que pasó el resto de la ceremonia, solo escuchaba los alaridos de mi bebé, termina la ceremonia y solo escuché un "falta la foto con el padre", "faltan las fotos" y salí corriendo, sin saludar a parientes lejanos que hicieron el esfuerzo de ir ese día  a estar con nosotros, mi esposo me leyó la mente y salió tras de mi, corrí como espinada al carro (no uso tacones jamás) casi me rompo el vestido y me pegué a mi pobre bebé empapado en sudor entre el ropón, la fiebre y el llanto.

No teníamos idea de que hacer, si nos vamos a casa y que la fiesta siga, que solo vaya mi marido a la fiesta y yo me quede en casa, me decidí por pararnos en algún lugar con sombra y simplemente relajarme y alimentar a mi bebé, con el aire acondicionado del coche a todo... nuestro meatball se relajó, comió, se quedó dormido, seguía el "que hacemos... que hacemos.." nos decidimos por ir a la fiesta, al fin podíamos ir un momento, saludar a la familia y después irnos a casa (elegimos al menos un lugar muy cerca a la casa), llegamos al lugar y como era de esperarse meatball empezó a pasar de brazo en brazo, tíos, primos, amigos que nunca lo habían visto o que tenían mucho tiempo sin verlo, el nene poco a poco volvió a estallar en llanto, eso sin sumarle a la gran ventaja/desventaja de tener por amigos a excelentes pediatras, uno como pediatra/papá puede tender a exagerar sobre la salud de sus hijos, pero si alguien que sabes que sabe, te dice, yo también lo veo mal, hasta poquito peor; entonces nos invadió el estrés, con todo, estábamos a punto de correr a un Hospital a que le cayera el peso poderoso de la medicina, pero nos relajaron al fin y nos aconsejaron mejor comprar un nebulizador y nebulizarlo en casa; hay gente a la que se le nota el estrés y estoy yo, cuando yo me estreso la gente no piensa "hay... veo a Julieta rarita.. se ha de sentir mal por algo" , la gente piensa "Han pensado en buscar ayuda psiquiátrica para Julieta?", lo bueno es que con el paso de los años uno aprende a estresarse cada vez menos... el bautizo de mi bebé me quitó todo lo ZEN que había logrado mantenerme estos últimos años.

Corrimos a la farmacia a comprar el nebulizador, al llegar a la casa vacía hice lo que primero me dijo el instinto, no nebulizarlo, encuerarme como hulk (pero bajando el cierre del vestido, ganas no me faltaron de romperlo) aventé el vestido, aventé tacones, encueré a mi meatball hasta quedar en pañalero y me acurruqué con el a darle pecho, al fin se pegó y ese momento es un momento que solo una mamá que ha dado pecho entiende, ese momento, cuando fluye, no solo la leche de los pechos, no solo la oxitocina, fluye algo mas, es una conexión tan especial que es tan difícil de describir con palabras, solo se siente algo único, le tomé su manita y la besé y el estrés empezó a bajar y bajar y bajar poco a poquito como estoy segura que su dolor empezó a bajar y bajar, porque hasta su respiración se controló, hasta las secreciones que hace un minuto nos hacían pensar que pudiera estar nuestro hijo con una neumonía frente a nuestras narizes, se quitaron, eran solo sus moquitos, y ahí nos quedamos, cuando mi esposo me preguntaba "que hacemos..." solo le decía "ahorita, nada, verlo comer" y así nos quedamos, la familia juntita, dos tercios encuerados, conectados, comiendo, terminó de comer y se quedó en mis brazos, al fin vi la paz en su carita, nos quedamos un buen rato pero volvió el "...entonces lo nebulizamos?" "no ya no..." "entonces te quedas y yo voy?" "... un paso a la vez, te lo paso y me visto" y así de un paso en un paso ya estaba yo de nuevo vestida con el bebé bien dormido al trapo... pues vamos de regreso y si las cosas se ponen mal ya nos despedimos.

Al fin disfrutamos el bautizo, al fin nos sentamos a comer y a saludar y convivir un poco con los invitados, claro, solo podían ver al festejado dormido en su trapito, pero entendían la situación, durmió cerca de 3 horas, platicamos, nos tomamos una cervezita, nos reímos, nos tocó despedir a la mayoría de los invitados con el gordito bien dormido y ya después de ese tiempo despertó, mas tranquilo, sin tanto moco, convivimos otro rato hasta que se terminó la fiesta. Al final muchos invitados nos dijeron "estuvo muy padre, todo muy rico, los tacos riquísimos" y yo nunca sabré si fue en serio o mas por lastimita pero cada una de las frases las agradecí, para mi fue y siempre será el bautizo del terror y así se lo contaré a mi meatball cuando sea mayor "tu bautizo fue un infiernito hijo mio".

Algo aprendimos mi marido y yo, no le volvemos a hacer fiesta hasta que cumpla unos 3 o 4 años, la entienda, la quiera y la disfrute, mientras tanto puros pastelitos en compañía de abuelitos y tíos, si nos arrepentimos de hacerle fiesta... si, si nos arrepentimos, pero los hubieras no existen, ni fomento que no le haga usted un pachangón magistral a su hijo de bautizo, ni mucho menos no bautizarlo, al menos le sugiero que si va a ser en una ciudad diferente haga el viaje una semana antes, hasta ahora entiendo lo que realmente afecta a los niños el cambio de ambiente (de clima, de rutina, de lugar donde duerme, lugar donde se baña, etc) y nos quedó otra cosa, planeemos los menos posible, adaptemos mejor toda nuestra rutina a él, en este momento el no puede adaptarse a la de nosotros, cuando lo haga es que ya estaremos mas viejones, ahorita si el bebé esta bien hacemos esto y si no aquello, pero bueno, una fiesta pues uno la tiene que planear con tiempo y difícilmente se echa uno atrás.

Normalmente escribo entradas en primera porque me encanta compartir experiencias y siempre sutilmente vendiendo alguna idea que considero le pueda funcionar a alguien mas, le juro no vendo nada, es vil compartimiento de experiencia, a la mejor si algo le sale mal en su bautizo, pueda pensar "bueno al menos mi hijo no esta ardiendo en fiebre y atestado de moquitos" y entonces se sentirá mejor, un amigo nos dijo "dicen que las fiestas cuando uno esta bebito y cuando uno esta viejito son las que no se disfrutan" o algo así y tiene la boca llena de razón, espero que mi meatball por karma nos haga alguna fiesta de aniversario número 50 donde mi viejito y yo estaremos juntitos (porque ya dijimos que nos vamos al mismo tiempo, es un trato) y mi viejo tenga diarrea y yo reumas y se nos pierda la dentadura o que se yo y la fiesta siga y siga y todos bailen y coman y nosotros suframos y suframos para que nos acordemos de su fiesta de bautizo, gracias por leer.

sábado, 12 de julio de 2014

Atada a ti


Me dicen que no te carge, que te vas a acostumbrar a mis brazos, que no ganarás independencia, que me tomas la medida y cedo a tus caprichos, el capricho de tenerme cerca de ti.

Pero no es tu capricho, es el capricho de la naturaleza, de la vida, que me dejó escuchar tu corazón cuando estaba apenas formado, que me dejó ver tus pequeñas extremidades moverse cuando apenas eran escasas salientes de tu ser, que me dejó sentirte, imaginarte cada segundo de mi vida, no dejando que mi mente se acercara ni un poco a la perfección de ser humano que saldría de mi ser.

Me dicen que vas muy presionado a mi, pero asi te llevo cielo, te llevo presionado a mi corazón, tan fuerte que me sofoca, que no puedo ni quiero respirar nunca mas un pedazito de aire que tu no respires.

Te amarro a mi porque esta en mi sangre, mi alma me lo pide, me ruega tenerte cerca, olerte, besarte, jugar con tus piesitos, mirarte a los ojos y verte sonreir, cantarte, recordarte una y mil veces que te amo, que siempre te amaré con cada celulita de mi ser, con cada fragmento de mi espíritu.

Me dicen que no querrás despegarte nunca de mi y yo ruego que tengan razón, pero se que no la tienen, por que cada dia veo con melancolía como te dejas de interesar un poco en mí y te interesas por la luz del horizonte, los colores del cielo, los pájaros que revolotean, y te alejas un poco con tu cuerpo, pidiéndome de vez en cuando que te suelte un poco, no porque estes incómodo si no porque quieres ser parte de es obra de arte que es la vida y conmigo no la puedes recorrer.

Me dicen que no vas a caminar por cargarte tanto y tsmpoco me angustia tanto que tuvieran razón pero dudo mucho que la tengan, por que veo tus piernitas tomar fuerza dia con dia, preparándose para caminar, para recorrer tu propio camino.

No se cuantos dias, cuantos meses, cuantos años querrás que mamá te cargue, prometo aprender a acomodarte de tal forma que te sientas mas integrado al mundo, en mi espalda, en mi costado, en mi cabeza, donde sea! Con tal de disfrutar un dia mas de llevarte junto a mi y oler tu cabezita.

Yo se que cuando estés listo, lo harás solo, disfrutarás de correr, caerte, levantarte y seguir corriendo y yo también disfrutaré de verte, abrazarte, besar tus rodillitas raspadas e incitarte a seguir jugando. Te ruego que te tomes tu tiempo, por que te confieso que el capricho es mio, de tenerte junto a mi cada segundo posible y no se si algún dia estaré lista para dejarte ir.

Te prometo hijo, que no te ataré a mi toda la vida, por que tu vida es tuya, yo solo le he dado un cuerpo a tu alma, y esa creo con certeza ha sido la razón de mi existir y de cada una de las desiciones buenas o malas tomadas, te prometo sin embargo que siempre, siempre, estarás atado a mi corazón, te agradezco hoy y siempre la oportunidad que me has dado, de escogerme como mamá y permitirme no 9 meses, pero ya 5 meses y contando, de alimentarte de mi ser y transportarte como una mamá canguro. Tómate tu tiempo.